¿Democracia para qué?
Con la delegación del mando de Fidel Castro a su hermano Raúl, EEUU y los opositores al régimen están impulsando, con renovadas fuerzas, una transición hacia la democracia en Cuba.
Esta situación promueve varios interrogantes y el más elemental sería: ¿democracia para qué?.
Laín Entralgo (médico y antropólogo español) en otro contexto, se pregunta: ¿salud para qué?, ¿es acaso la salud un fin en si mismo?; a lo que responde que la salud no es un fin en si mismo sino un medio para que las personas puedan realizar en libertad el destino individual y colectivo que deseen.
Parafraseándolo, nosotros podríamos preguntarnos si la democracia es un fin o un medio, un medio para la realización individual y colectiva.
Entonces, para contestar estos planteos tenemos que decir que la democracia es uno de los regímenes políticos para buscar el bien común, esto incluye no solo la libertad sino también la justicia, la educación, la salud, la paz, etc.
Ahora bien: ¿no tiene Cuba un excelente nivel de salud? Si, lo tiene, no es un mito, se puede comprobar mirando los informes de la Organización Panamericana de la Salud (un organismo de la ONU) en www.paho.org tiene las tasas más bajas de mortalidad infantil, y un gasto en salud per cápita varias veces inferior al estadounidense y al argentino.
¿No tiene Cuba una buena educación? Si, tiene una buena educación. Población alfabeta de más de 14 años: 97,2% (igual que la Argentina y mayor la de toda el área andina y la de Brasil).
¿Tiene paz? La paz interna me es difícil de evaluar, mientras que la externa está en permanente jaque por el principal impulsor de la democracia.
¿Tiene justicia? Entendiendo la justicia como la equidad, dar a cada uno según sus necesidades, vemos que en Cuba hay más justicia que en muchos de los gobiernos democráticos que conocemos, incluido el nuestro.
¿Tiene libertad? La respuesta es no, no tienen libertad. No tienen libertad para elegir su propio destino, ni para salir del país, ni para expresarse, ni para oponerse, etc.
Y si han logrado por caminos “alternos” algunos de los objetivos que trabajosamente buscan los gobiernos democráticos: ¿es necesario luchar por una transición hacia un nuevo sistema democrático? Y a esto respondo que SI, es necesario. Porque la realización de ese destino individual y colectivo del que habla Laín Entralgo, se realiza en libertad; y la libertad es un componente esencial de la persona humana y de su dignidad.
Con esto contesto que la democracia es un medio para buscar el bien común.
Concluyendo, esta transición hacia la democracia no debe destruir los importantes logros alcanzados, sino que por el contrario debe aprovechar esa base de equidad para fomentar una participación igualitaria, más justa que la participación democrática que tan dolorosamente venimos construyendo en el resto de Latinoamérica.
Tomás Baliña
17/8/2006